Mostrando entradas con la etiqueta REFLEXIONES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta REFLEXIONES. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2020

* ENCERRADA

       


     Confinada, encerrada en el dormitorio, como una adolescente  que se esconde para hablar con su novio o con las amigas, y que espera su turno de televisión para ver programas de música o películas en versión original. Frivolidades imprescindibles en un momento de tensión, donde las prioridades están tan alteradas como las emociones. Porque un día todo es llorar, pensar que estás viviendo una película de ciencia ficción, estremecerte con las noticias, o sentir la pérdida de un ser querido, y otro, sin embargo, todo son risas, aliviar la carga con humor, e inventarse un bienestar inexistente. Las montañas rusas, las hormonas, los sentimientos… todo uno. Y en mitad de los extremos la realidad. Pero la realidad individual, la mía. No la de la sociedad que sufre de cerca algo desconocido, o la de la que lucha contra algo que no percibe ni a kilómetros, sino solamente mi momento vital. Un inesperado y largo instante colgando del limbo de aquella rutina lejana, como de un gran entramado de cuerdas que cruzan de mástil a mástil una azotea, en el que hubiera ido tendiendo mis asuntos con pinzas endebles y mohosas. Cuestiones pendientes de resolver que se revuelven cuando el viento arrecia mientras se encuentran expuestas constantemente a la lluvia. Hasta que se mojan. Y entonces comienzan a chorrear miedos, dudas, esperanzas, ilusiones… de nuevo todo uno. Días de aislamiento, de tomar distancia de cada cosa para interiorizarlas aún con más intensidad. Una introspección, suplicada en un pasado reciente que, sin embargo ahora, además de no ser querida también es rechazada, aniquilada con un golpe seco por los acontecimientos que castigan al corazón. Pero solo queda aprender a esperar, otear el horizonte de vez en cuando hasta ver bajar la marea, y descubrir una orilla limpia donde puede que queden restos de todo lo que sentimos una vez, de todo cuanto acumulamos en clausura forzosa. Yo ese día solo querré nadar. Nadar en paralelo a la playa para no perder de vista lo que aún me ate a tierra, pero lo suficientemente lejos para que se haga pequeño mientras yo encuentro un espacio amplio donde dar brazadas y respirar. 

lunes, 30 de marzo de 2020

* Huele a vacío


Huele fuera a vacío y a silencio.
Solo se oyen los mirlos cantarse unos a otros,
increpándose: «todos estos, ¿dónde están?»

Huelen las calles vacías de pisadas,
vacías de paseantes, de niños que trotan,
vacías de escapes que no rezuman rutinarios humos.

Huelen el campo, las flores por salir,
el aire de la tarde que se carga de humedad,
como paisajes vírgenes por descubrir.

Se oyen apenas ladridos, maullidos,
dulces trinos, por fin asilvestrados, 
y solamente preguntan: «todos estos, ¿dónde están?»

Huele fuera a vacío y a silencio.

Dentro bulle la lucha, 
hierve la vida contenida 
y crecen las ganas de seguir.


martes, 24 de marzo de 2020

* Una vez fuiste pequeña


Una vez fuiste pequeña
y todo tu cuerpo era un abrazo para el mío.
El calor de tu sueño era mi mundo
y mi mayor riqueza tu respiración.

Abarcaba tu vida con una sola mano
y la paz desbordaba nuestra estancia
cuándo tú dormías.

Porque una vez fuiste pequeña
yo fui capaz de hacerme grande,
y todo lo que hasta entonces había sido inmenso
se transformó en insustancial.

viernes, 12 de julio de 2019

*Palabras contenidas - REFLEXIONES


          Siempre nos estamos lamentando de todas esas cosas que nunca decimos. En  presente o en pasado. De bueno o de malo.
Lo que no dijimos a aquella amiga de la juventud, con la que tantas aventuras compartimos. A la que pudimos detallar a qué sabían los besos del chico aquel de primero de ingeniería, pero a la que nunca fuimos capaces de describir ese sentimiento que nos recorrió el cuerpo cuando el curso se acabó y cada una tiró por su lado.
Lo que no decimos a esa amiga de verdad que nos acompaña en la vida cotidiana, en las rutinas. A la que nunca explicamos lo liberadas que nos sentimos después de un rato de charla o terapia, llámalo como quieras, con ella. Y a la que como ves todos los días, no necesitas besar ni abrazar.

viernes, 28 de junio de 2019

* La veo pasar



Estoy viéndola pasar
como si no fuera mía,
como si llegara a la orilla una ola
sin nadie que la atrapase.

Transcurre, transita, pasa
y se desliza
y se escapa.

La veo que adelanta a mis actos
como si fuera la historia de otros,
como esa historia diseminada
en páginas por decidir un final

Vuela,
sucede
y se fuga.

Mi vida, deprisa, se va.

lunes, 24 de junio de 2019

* Cuestión de prioridades - REFLEXIONES


¡Por fin tengo un hueco y no sé por dónde empezar!

Cada vez que consigo exprimirle al día unos minutos para sentarme a escribir, algo que dicho sea de paso, voy buscando con una ansiedad desmedida, y de repente me encuentro frente al portátil, ávido de mis manos, me surgen las mismas preguntas: ¿retomo el último relato corto?, ¿apuro el último capítulo de la nueva novela?, ¿le dejo libertad a mis dedos para expresar poemas de exaltación o desdichas? o ¿comienzo con aquella idea fantástica sobre historias cotidianas?

Tamaña cantidad de palabras circulando por el cerebro y tanta información deseosa de ser plasmada colapsan, más a menudo de lo que a mí me gustaría, la única salida posible para ellas de mi cuerpo. La necesidad de aprovechar al máximo el escaso espacio de tiempo que me regala mi propia habilidad de organizar las actividades diarias, hace que se aturullen en mi cabeza todas las iniciativas y se atasquen cual autovía nacional en una mañana de lunes común.

Y ¿a qué doy prioridad?

Las historias son como los hijos, a los que quieres por igual. O casi, por igual. Cualquier progenitor sabe que jamás es así. Esa no ha sido, no es y no será nunca una afirmación sincera. Aunque en el fondo el cariño sea grande y verdadero por todos, la debilidad por ciertas cualidades de alguno de ellos, la ternura por el más desvalido, o las risas que te provoca el más pícaro, harán que según el momento del día, o tu estado de ánimo te decantes por charlar más con uno que con otro. Y a veces es difícil escoger cuando te ves en la necesidad de hacerlo.  

¡Si es que yo siempre dudo con todo!

La hora del tentempié de media mañana, sin ir más lejos, es para mí una encrucijada vital en la que, con la misma rutinaria indecisión, termino tomando el mismo café o el mismo té, los mismos días tras desgastar el tiempo pensando en las opciones.

Por eso se me hace necesario crear una lista de prioridades. Organizar los turnos de cada texto para amasarse y hornearse. Descifrar el interés propio en tener elaborado antes un relato u otro en función de no sé qué disposición cósmico estelar. En definitiva, concretar una serie de razonamientos lógicos, que me ayuden a ordenar las ideas para así hacer literariamente productivos los pocos descansos de mi vida familiar y laboral diaria.

¡Pero tendrá que ser otro día, porque hoy, de nuevo, ya se me ha pasado el tiempo sopesando cómo hacerlo!

domingo, 21 de abril de 2019

*¿Cuanto ocupan los sentimientos? - REFLEXIONES


             Los sentimientos ocupan demasiado espacio en el cuerpo.
A veces se nos cuelan por los ojos, otras por los oídos, la mayoría a través del tacto, en ocasiones más tempestuosas por espacios diseñados al efecto para que alguien entre hasta el fondo, pero otras muchas por rendijas de tu cuerpo que desconocías por completo y que dan acceso a cualquiera a tu interior. Esos suelen ser los más peligrosos: aquellos de los que no sabes en qué momento llegaron hasta tí, ni cómo.
Y los sentimientos se enraízan, por pequeños que fueran al principio, y van creciendo. Y pueden ser buenos o malos. O muy buenos o muy malos. Pero hay que luchar contra ellos, evitar que se queden enquistados y puedan llegar a criar pequeños sentimientos derivados y/o desviados. Llega un momento, después de muchos años, que si has dejado campar a sus anchas a tanto sentimiento, la diversidad de ellos en tu interior provoca un tumulto de voces en tu cabeza, que añadido a la habitual bipolaridad de muchos de nosotros, te causa un daño irreparable en el cerebro directamente proporcional a tu posterior calidad de vida emocional. Las distintas devociones, apegos, afectos, sensaciones, se entrecruzan sin control pues se despiertan a la mínima que aquello que los hizo nacer se te arrima. Y, ¡de algún modo hay que poner orden!
Este caos sólo puede terminar o con ansiolíticos, algo que yo no practico (por ahora), o dándole salida a todo con letras y letras, en interminables raciones de poemas absurdos, creativos, espectaculares, o relatos imaginarios de toda índole.
Si además dejas que los sueños, mientras duermes,también aporten sentimientos influyentes en mayor o menor medida en tu vida diaria, entonces es cuando definitivamente necesitas volcarlo todo en literatura de la calidad que te permitan tu habilidad y sabiduría.
Por eso escribo.
La necesidad de exorcizar sentimientos es muy parecida a la de llevar una agenda para poder borrar de tu cabeza datos que ocupan mucho, o a la actual de transportar a las redes sociales todas tus vivencias. Y es una buena terapia. Yo la recomiendo.
   Los sentimientos son maravillosos en su justa medida. De más pueden llegar a rebosar y eso sólo significa que sobran.
      Yo prefiero no dejar que se desparramen.

jueves, 3 de enero de 2019

* Llega el nuevo año

    

      El año nuevo llegará y haremos recuento de todo lo vivido y miles de propósitos para el año por vivir. Y se nos encenderá una luz de ilusión en el cambio, una esperanza en todas las cosas buenas que podrían sucedernos, en  las sorpresas, siempre buenas, eso sí, que nos deparará el 2019, y en tantos y tantos logros que conseguiremos.
         Sin embargo, el día 1 comenzará quizás antes de lo habitual que cualquier otro día, sencillamente porque nos pillará despiertos celebrando a la gran mayoría pero nada será diferente. La familia seguirá siendo la misma, nuestra casa la misma, los amigos estarán casi todos de fiesta con nosotros y el cambio en nuestro mundo será prácticamente imperceptible. Al día siguiente la vida seguirá siendo la misma. Si acaso algunos pequeños cambios en nuestros cuerpos,  como alguna arruga o unos michelines más, y a nuestro alrededor también, como esa suciedad acumulada en la cocina desde el día anterior, o alguna planta marchita que se nos olvidó regar. La rutina  volverá a instalarse en cuestión de minutos en nuestras veinticuatro horas y con el paso de los días olvidaremos todos aquellos buenos propósitos que hacíamos mientras engullíamos las uvas, hasta perder las ilusiones  que con tanta alegría forjamos. Nos enfadaremos de nuevo y volveremos a sacar fuerzas de donde no tengamos para madrugar y cumplir con nuestras obligaciones. Sonreiremos a la misma gente,  quizás con mayor entusiasmo a ese vecino nuevo, y lucharemos contra la naturaleza agotando a nuestro cuerpo con algún deporte. Y puede suceder que haya unos minutos en esa vorágine nuestra de cada día, o quizás en nuestros sueños, en los que de repente sin venir a cuento,  recordemos cuántos objetivos nuevos estamos dejando pendiente por el camino. Porque serán solo unos pocos,  elegidos por los dioses,  los que desaforadamente continuarán mes a mes intentando llevarlos a cabo con empeño y alegría. Si eres tú uno de esos, enhorabuena y bienvenido al nuevo año.

martes, 1 de enero de 2019

* Mi felicitación


Muchas felicidades a todos y que el año nuevo nos de muchas alegrías, mucha salud y mucha energía para llevarlo a término con satisfacción. Y que los Reyes Magos nos traigan mucha poesía, muchos libros, muchas ilustraciones maravillosas y muchas ganas de disfrutarlo todo.
¡Vamos a por el 2019!

domingo, 18 de noviembre de 2018

* Dificultades para expresarme - REFLEXIONES


Las dificultades de la comunicación derivadas de los problemas intrínsecos al lenguaje, al idioma, sea cual sea, y a todo lo que rodea a las palabras pero ayuda a expresarnos, es un tema muy manido y ampliamente estudiado aunque, desgraciadamente, muy habitual.
La propia incapacidad para hacerme entender en muchas ocasiones, para comunicar correctamente lo que de verdad pretendo, me lleva a plantearme si no faltarán palabras en nuestro hablar cotidiano, pese a la interesante riqueza del castellano.

martes, 16 de enero de 2018

* ¡Gente que me añoráis!


¡Oh gente que me añoráis!
Pensad en mi en la infancia:
cuando corría por las calles dando patadas a una lata,
pisando charcos sin botas,
merendando pan y cebolla.

¡Oh amigos que me añoráis!
Pensad en mi en la juventud:
cuando callejeaba tras las chicas
y empezaba a trabajar sin sueldo,
buscando una salida a la vida,
guardando pesetas que nunca sumaron suficiente.

¡Oh amigos que me añoráis!
Pensad en mi en la madurez:
cuando recorría en vespa los montes
y amaba a los míos a mi manera,
vistiendo mis penas de carnaval
y mis risas de felicidad

¡Oh amigos que me añoráis!
Pensad en mi en la senectud:
cuando el mundo empezó a ser un laberinto,
los recuerdos sólo un espejismo
y el sufrimiento pasó de largo.
Y traed a vuestra memoria lo que una vez fui.

¡Oh gente que me añoráis!
¡Mantenedme en vuestros recuerdos!


viernes, 12 de enero de 2018

* Sentimientos comprimidos


Vamos a comprimir los sentimientos,
a apretar la alegría con la angustia,
dejar la risa encima de la inseguridad,
arrinconar el amor para colocar la obligación.
Hagamos capas de llanto y felicidad.
Superpondremos el egoísmo, el asombro y el duelo.

Vamos a comprimir los sentimientos,
a juntar la empatía con el placer,
a encadenar la compasión a la lujurioso,
apilar el estupor y la responsabilidad con la pereza.
Pongamos la dulzura en los hombros de la pena
y velaremos para que la ilusión no se ahogue junto al miedo.

Tendremos que comprimir los sentimientos
si los días no nos permiten vivirlos intensamente,
si los momentos se evaporan sin apenas olerlos
y la vida nos concede  tan pocas oportunidades de disfrutarlos.

jueves, 4 de enero de 2018

* Nadan peces

  

  
  Nadan peces de colores en mi botella de agua
buscando si salir o entrar
mientras burbujean al galope los caballitos de mar
entre las algas crecidas.

  Pasean las moscas por el borde de mi vaso de agua
sin saber si zambullirse o volar
mientras pequeños gusanos
serpentean al fondo
esquivando los granos de arena.

  Transita la tarde por encima de mi mesa vacía
que espera aburrida a que caiga algún papel garabateado sobre ella
y sacuda de un golpe los no-pensamientos
que abruman mi cabeza desde que no estás.


sábado, 14 de octubre de 2017

* Nada de sentir


No pienses que siento todo lo que escribo.
Ni siquiera que haya escrito todo lo que siento.
No sientas que he pensado lo escrito.
Ni pienses en si habré sentido.

No escribo para que pienses
sino sólo para que sientas.
Sólo escribo sin pensar
y da igual cómo lo haya vivido.

jueves, 20 de octubre de 2016

* Temas sobre los que escribir - REFLEXIONES

         

          
          Hoy había decidido, como tantas otras veces, sentarme a escribir.
He aprovechado una luz, esa inspiración que en ocasiones me asalta y me obliga a dejar impresos letra por letra reacciones o unos sentimientos que han surgido de repente en mi interior.
Sin embargo, la calidad no siempre se revela en todo lo que plasmo. Casi nunca, más bien. O al menos, todavía. Con lo cual una vez terminado es muy posible que no lo enseñe a nadie o que escoja no subirlo a este blog en el que vacío tantas creaciones. Antes tendrá que pasar una dura criba. 

domingo, 14 de junio de 2015

*¡Cuánto leemos!

   

   
              Me he dado cuenta últimamente de que cada vez leemos más. Incluso yo me atrevería a decir, que cada día escribimos más. Y todo gracias a los móviles.
                 Yo antes nunca veía a la gente leyendo con tanta fruición en la cola del autobús o en la sala de espera del médico. Si acaso una o dos personas, osadas, que llevaban un libro o una revista allá donde fuesen. Ahora por todos lados, las personas leemos mientras esperamos, a la vez que caminamos, o corremos al móvil en cuanto la señal acústica nos reclama. Y allá que nos lanzamos a leer y a escribir contestando inmediatamente.
                Sin el móvil no vamos a ninguna parte y para aquellos, que alguno queda, que aún no tiene por el motivo que sea, puede parecerle un vicio demoníaco, pero yo creo que desde que existen todo el mundo lee y escribe mucho más que nunca. Por descontado, y por obvio, ni siquiera voy a hablar de los e-books, a los que tanta gente se ha enganchado y que verdaderamente son tan prácticos para llevar contigo la lectura que desees, aunque eso sí, es tanta el ansia de leer que tenemos ahora, que todos tenemos que llevar más de veinte libros guardados en nuestro libro electrónico. ¡Pero qué cómodo es estar en cualquier sitio esperando y poder sacar tu pequeño y ligero aparato!
           Otra cuestión a debatir sería si es más o menos interesante lo que leemos, así como si es ortográfica o gramaticalmente correcto aquello que escribimos y por añadidura educativo. Quizás no, pero no es en lo que me interesa fijarme ahora. Me parece mucho más enriquecedor buscarle el lado positivo. Y en este caso, creo que sin duda alguna lo tiene. Me estoy refiriendo ahora a los mensajes instantáneos, y las redes sociales. Además, valoro mucho que el uso de alguna de estas redes te exija el esfuerzo de resumir y concretar lo que quieres decir en un número máximo de caracteres que, dicho sea de paso, es muy mínimo para mi gusto.
             Así que no hay nada más que observar con cuánto interés nos leemos los chistes, por largos que sean; las oraciones que han de correr con virulencia de un usuario a otro para que sus deseadas predicciones se cumplan; o también cómo devoramos los anuncios de trabajo o las convocatorias de huelgas o fiestas. Y qué rápido hemos aprendido a teclear en unos espacios la mayoría de las veces reducidos en exceso y contra los que luchamos de continuo para que el corrector de turno no quede por encima de nosotros. ¿No es una maravilla que la gente dedique tanto tiempo a la lectura aunque sea fijando los ojos sobre la pantalla de un móvil o cualquier otro dispositivo?
         No comprendo que estas nuevas costumbres tengan tantos detractores que, por otra parte, también suelen llevar móviles aunque no los usen tanto o, al menos de eso se jactan ellos, como los demás, entre los que por supuesto, me incluyo. No sé si lo que les molesta es que leamos, que escribamos, o que no lo hagamos tan frecuentemente con ellos como nos ven hacer con los demás. Pero si hay alguien que necesite expresar alguna queja al respecto y llevarme la contraria... ¡que me escriba!

(Foto: María R.)

miércoles, 26 de noviembre de 2014

* Charcos



       No sé cuántos charcos habré esquivado en mi vida. Muchos, quizás demasiados, para los que en teoría debería haber encontrado a lo largo y ancho de un mundo ampliamente asfaltado. Pero los he olvidado, nunca los conté. Sin embargo los que nunca he olvidado son todos los que sí pisé. Todos y cada uno de aquellos charcos en los que hundí mis pies de niña con y sin botas de goma. Tantos charcos disfrutados a saltos o de puntillas en la adolescencia, al igual que los salpicados o bordeados en la madurez. Esos los recuerdo todos. Son imágenes nítidas, recurrentes  que, en mi cabeza, conforman las distintas etapas de mis ya abundantes años.

lunes, 10 de noviembre de 2014

* Sobre el último "best seller" erótico - REFLEXIONES

      Recientemente he tenido ocasión de leer la primera parte de una trilogía de moda sobre todo entre las mujeres, que ha tenido la fortuna de contar con una suerte de publicidad gratuita debido a un boca-oreja exacerbado. A mis manos llegó de casualidad y en principio no con mucho interés por leerlo, ya que conocía algunas críticas al respecto y ya me había forjado una opinión propia no muy positiva.

    Pero para juzgar hay que conocer a fondo. Y me lo he leído. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

*El atractivo de las palabras - REFLEXIONES

¿Quién no tiene una o varias palabras preferidas? Pero no por su significado sino por su sonoridad. Palabras que suenan rimbombantes, como púrpuraonomatopéyico o astringente; o las que suenan dulces, como baladíadolecer o bisbisear.

domingo, 6 de julio de 2014

*El trasfondo de la inspiración - REFLEXIONES

               Las personas que no suelen escribir, que nunca han escrito, o a las que no les ha dado aún por hacerlo, tienen, según mi experiencia, tres actitudes básicas muy diferentes ante lo que escribimos los demás.

A algunas les da por disfrutar sin más, en mayor o menos medida en función de lo que les guste leer y de cómo lo has escrito. Otras, están más interesadas en estudiar sintáctica y gramaticalmente tus textos, con el fin supongo de comparar, criticar o simplemente evaluar lo que has hecho. Pero a otras últimas, sin embargo, les va más el análisis psicológico profundo, y se empeñan en encontrar la inspiración que haya podido dar lugar a tantas letras. Y así, se desgastan la vista rebuscando entre los versos al personaje que pudiera haber inspirado un poema de amor o desamor, o indagan minuciosamente en las líneas de un relato erótico con el afán de encontrar una pista que las dirija hacia el momento de tu vida en el que pudo sucederte algo tan excitante. Porque están convencidos de que todo proviene de alguna realidad.  

Al menos eso es lo que yo he experimentado más de una vez. 

Algo que por supuesto no es cierto en absoluto...o al menos lo dejaremos en que no lo es en un 99% de los casos. Obviamente, la vida nos regala episodios lo suficientemente jugosos, a veces por suerte, otras por desgracia, como para escribir historias apasionantes o poemas de sufridos desamores. Y es cierto que esas líneas se escriben prácticamente solas. Pero la mayoría de las ocasiones, la única experiencia autobiográfica es haber sentido unos segundos "algo" por alguien con quien te cruzas en la calle, haber tenido cualquier tipo de sentimiento fugaz fruto de una canción que te ha hecho vibrar, o haber reflexionado en un momento dado a solas sobre cualquier cuestión y haberle dedicado a ello posteriormente un gran esfuerzo para su desarrollo. Porque eso es la inspiración para mí. Y a la inspiración, lo que hay que darle es carrete. Liarla para que te ayude a estirar y a exprimir ese incipiente gusanillo que nunca fue a ninguna parte, que apenas si existió dentro de ti, para que cuando tú lo cuentes, cuando lo escribas, parezca que incluso lo viviste.

         Aunque, en realidad, mi mayor aspiración  es ser capaz de hacer creer a quien me lea  que, alguna vez, lo que intenté expresar fue real.

Mi salamandra más especial

Mi salamandra más especial

¡Comenta desde aquí con otros miembros!

Advertencia legal

Todos los textos están depositados en el Registro General de la Propiedad Intelectual. Los relatos bajo el epígrafe M-007008/2014 y los poemas bajo M-007030/2014.